White Russian: El ruso perfecto para después de comer

White Russian: El ruso perfecto para después de comer

De todas las versiones del Black Russian, el blanco es el más conocido. Es cremoso y el indicado para disfrutar lentamente después de las comidas. Conoce a uno de los “integrantes” de la lista de cócteles fáciles. ¡Sólo prepáralo y disfrútalo al terminar la cena!  

Muy cremosa. Esa es la textura del White Russian, el cóctel que mezcla vodka y licor de café con nata líquida para dar ese contraste de blanco y negro. Es una variación más suave del Black Russian y por eso es perfecto para después de las comidas.

Puedes usar crema o leche evaporada

Apareció por primera vez en 1949 y se convirtió en un favorito de las barras. En los 90 ganó más popularidad, gracias a la película The Big Lebowski de los hermanos Coen, y en la que el protagonista (The Dude) a donde quiera que iba siempre ordenaba un White Russian.

Por cierto, no se llama ruso porque haya sido creado en Rusia, sino porque se elabora con vodka.

Lo que necesitas:
25 ml de vodka
30 ml de licor de café
20 ml de nata líquida (crema de leche o leche evaporada)
Hielo

Para prepararlo:
Llena de hielo un vaso corto. Agrega el vodka y el licor de café. Remueve por unos segundos. Toma una cuchara y colócala con la curva hacia arriba sobre el vaso y vierte la nata suavemente, de esta manera no se mezcla la crema con el licor. Para decorar puedes usar granos de café, canela en polvo o nuez moscada rallada.

El White Russian no es la única versión del Black Russian. Existe uno rojo, con brandy de cerezas, y uno verde, con crema de menta. A la lista se une el Dirty Black Russian, con Coca Cola.

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias