La bebida que nunca debe faltar en un brunch

La bebida que nunca debe faltar en un brunch

Espumoso y jugo de naranja. De eso se trata este cóctel que las reglas de etiqueta permiten que se consuma temprano en el día. Debido a su bajo grado alcohólico, no es mal visto como un acompañante del desayuno ¡claro mejor si es un fin de semana!

La Mimosa tuvo un nacimiento muy chic: la primera vez que se presentó fue en el hotel Ritz de París, en 1925, cuando el bartender Frank Meier creó este cóctel que se hace a partes iguales de champaña y jugo de naranja.

Algunas versiones sustituyen el jugo de naranja por el de maracuyá

Sin embargo, se dice que años antes, en Londres, ya se consumía una bebida similar, aunque con un extra de vino blanco. Y que incluso en España, se tomaba el jugo de naranja con cava.

Al principio se tomaba como aperitivo de la cena, ahora se usa en eventos de celebración (incluso si son antes del mediodía) y se ha vuelto indispensable en cualquier brunch de fin de semana.

Desde su creación, a la Mimosa se le han agregado o sustituido los componentes. Algunos usan maracuyá o toronja y, por supuesto, el espumoso también puede ser cava o prosecco.

Hay algunas versiones como la que sigue:
¼ de litro de prosecco
¼ de litro de jugo de naranja natural
Un chorrito de Cointreau (licor de naranja)
Una rodaja de naranja o frambuesas para decorar

¿Por qué se llama Mimosa? Porque a Meier le recordaba el intenso color amarillo de las flores de una planta conocida como mimosa. 
 

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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