A la Parrilla

Cómo preparar la parrillada perfecta para ser un maestro de la barbacoa

Cuando planeamos hacer una barbacoa a veces pensamos que con el hecho de comprar la carne y el carbón ya es suficiente. Pero no. Para que te salga una parrillada a la perfección es muy importante tener en cuenta esta serie de pautas que te damos a continuación.

El punto de la brasa es la clave para una barbacoa perfecta.
El punto de la brasa es la clave para una barbacoa perfecta.

Tener en cuenta el número de comensales

Parece obvio pero es importante tenerlo en cuenta para calcular bien las piezas de carne. Normalmente la media oscila entre unos 350-400 g de carne por persona, entre los entrantes tipo chorizo, panceta, alitas de pollo y las carnes principales que se vayan a asar, distribuyendo a partes iguales dicha cantidad.

La brasa es la clave para una buena barbacoa.

Preparar la brasa perfecta:

Las brasas son la clave de una buena parrillada, y tanto si usamos madera o carbón, es crucial que utilicemos uno de calidad, que se queme lentamente para que dé unas buenas brasas no duren todo el tiempo necesario. La brasa debe estar madura, debe tener un color blanquecino o grisáceo y la parrilla no debe estar muy pegada a la brasa. Si no lo hacemos así, la carne se quemará demasiado por fuera y sin embargo, no estará cocinada en el centro.

Preparar la carne

No puedes empezar a hacer una barbacoa cuidando todos los detalles de preparación del carbón y del fuego y, después de tenerlo todo a punto, sacar la carne de la nevera. Tienes que sacar la carne, al menos una hora antes de asarla porque esté a temperatura ambiente. También puedes meter a la carne alguna hierba aromática como tomillo o romero.

El orden en la parrilla

Comienza con las piezas más pequeñas, por ejemplo, chorizos, pancetas y morcilla y luego prepara las piezas de pollo, como alitas o muslos o pinchos morunos. Según vayas sacando, debes ir colocando las piezas más grandes que necesitarán más tiempo de asado.

No eches sal a la carne antes de ponerla en la barbacoa. Es preferible sazonar las carnes una vez estén cocinadas, ajustando cada uno la sal a su gusto. Además así las carnes conservarán sus jugos y quedarán más sabrosas y será más placentero el momento.

Como ves, asar carne a la barbacoa requiere sus tiempos. Coloca las piezas en la parrilla y deja que se asen tranquilamente. En las zonas con menos calor, más alejadas de las brasas puedes ir poniendo las próximas piezas que vayas a asar. No toques la carne ni le des vueltas continuamente. Deja que se vayan haciendo tranquilamente y dales la vuelta solamente cuando ya estén en su punto. La sal y las especias. En definitiva, todo se puede resumir en tres palabras: paciencia, tiempo y organización.

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