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Todo lo que debes saber para hacer una cheesecake perfecta

Con estos secretos vas a conseguir una cheesecake de lujo, ¡incluso si eres un pastelero principiante! Son pequeños detalles que siempre debes tomar en cuenta, tanto para preparar como hornear la corteza y el relleno. ¡Manos a la obra!  

Todo lo que debes saber para hacer una cheesecake perfecta
Todo lo que debes saber para hacer una cheesecake perfecta

Todos adoran una cheesecake estilo New York, esa de corteza de galletas y relleno de queso crema. Pero no todos se atreven a elaborarla, a pesar de que es uno de los postres menos complicados de realizar. Aquí te decimos a qué debes prestar atención para que te quede perfecta y evitar esos errores comunes.

(Foto principal:Photo by Ali Tarhini on Unsplash)

Un decorado especial y ¡voilá! tendrás una cheesecake de fotografía / Photo by Dilyara Garifullina on Unsplash

1. La mejor corteza o base

Aunque existen recetas para hacer masa de tipo quebrada para la cheesecake tipo New York, la opción más fácil siempre es mezclar galletas pulverizadas con mantequilla blanda o derretida. A esta mezcla puedes agregarle (de manera opcional) un poco de cacao en polvo o nueces trituradas, y también una o dos cucharadas de azúcar. Pero con galletas dulces y mantequilla sin sal estará bien. Eso sí, procura que las galletas se vuelvan polvo, sin trocitos, para eso puedes ayudarte con un procesador, picatodo o licuadora.

2. Corteza suave y compacta

En ocasiones al agregar la mezcla de queso, la corteza de galletas se agrieta. Para evitarlo, al extenderla en el molde debes compactarla con la ayuda del dorso de un vaso o una cuchara. Con estas dos herramientas debes presionar la masa extendida. Hornea durante 10 minutos a 160º C (320º F) en horno precalentado (debe estar encendido al menos 10 o 15 minutos antes de introducir la corteza). Luego deja enfriar completamente la corteza antes de colocar el relleno. Incluso si puedes refrigerarla, será mucho mejor.

3. El mejor queso

La cheesecake perfecta merece queso crema o mascarpone, pero puedes usar versiones menos grasosas como ricota o requesón, e incluso puedes utilizar queso de cabra (hasta existen versiones de cheesecake de queso azul). Pero la regla es que todos deben estar blandos para lograr una mezcla cremosa, porque si los bates fríos se formarán grumos que luego serán difíciles de eliminar.

4. Más cremosa

No tienes que usar huevos en el relleno de la cheesecake, pero al hacer una mezcla cremosa de yemas con azúcar, le darás más suavidad al relleno. Recuerda que al incluir huevos debes usar aromatizantes como jugo de limón o vainilla para eliminar el sabor y olor. Y también toma en cuenta que al incluir huevos, la receta de cheesecake va al horno.

5. Horno o refrigerador

Aunque la receta de cheesecake New York tradicionalmente va al horno, en años recientes han salido versiones que sólo requieren refrigerar. Esas “cheesecakes frías” generalmente utilizan gelatina o maicena para adquirir firmeza. Estas cheesecakes frías necesitan esponjosidad para que el efecto de la gelatina o maicena no las apelmace. Se trata de hacer una especie de mousse compacta como relleno. ¿Cómo lo logras? Con un queso ablandado y la ayuda de varillas eléctricas, porque el accionar de las varillas agrega aire a la mezcla. 

En cambio, los ingredientes de las que van al horno es mejor mezclarlos con espátula (si es a mano) o el instrumento de pala de la batidora. ¿Por qué? Porque si agregas aire a la que va al horno, entonces subirá durante la cocción, pero eventualmente bajará y se formará un hoyo en el centro.

6. Cero grietas

Las cheesecakes se hornean a no más de 180º C (350º F), lo ideal es a 160º C (320º F). Procura no abrir el horno antes de la media hora de cocción. Y cuando esté lista, apaga el horno y deja que enfríe dentro. Luego de 10 minutos, dejas la puerta del horno entreabierta, y entonces deja que enfríe totalmente. Al evitar el choque brusco de temperaturas, impides que se formen grietas en el relleno.

7. Al desmoldar

Debes esperar a que enfríe totalmente para desmoldar. Un truco es cubrirla con papel film o plástico y refrigerarla por al menos 2 horas. Lo ideal es que para lograr un perfecto desmolde, engrases el molde y lo cubras con papel vegetal. Pero si no tienes papel, debes untar con mantequilla los laterales (debes colocar mantequilla minutos antes de vaciar el relleno). 

Usa un cuchillo humedecido para separar el relleno de los bordes del molde.

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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