Pela fácilmente pimientos y tomates: aquí tienes los trucos

Pela fácilmente pimientos y tomates: aquí tienes los trucos

En muchas de las recetas que involucran salsas y rellenos con vegetales te sugieren eliminar la piel de pimientos y tomates. No lo piden porque la piel sea algo malo, lo que sucede es que sin ella se obtienen salsas y guisos más homogéneos y suaves, con el extra de que sin la piel es más fácil digerir estos vegetales. Aquí te decimos cómo hacerlo más fácilmente

Comer tomates y pimientos con piel no tiene nada de malo, es sólo que debes procurar masticar bien para que la digestión sea más fácil. A continuación, dos maneras de pelarlos sin mucho problema.

(Foto de portada:Pixabay en Pexels)

Coloca en agua caliente y luego en agua fría / Photo by Sven Brandsma on Unsplash

* Pimientos
1. Al horno: Una manera es envolverlos en papel de aluminio y colocarlos en una bandeja con un poco de agua. Antes de envolverlos sazónalos con sal y aceite de oliva. Hornea a 170ºC durante 25 minutos. Cuando enfríen podrás retirar la película que los recubre sin mucho esfuerzo.

2. Al fuego: Otra forma es colocarlos directamente sobre la llama (¡sí, como si los estuvieras quemando!) es sólo que con la ayuda de unas pinzas lo vas a voltear constantemente y poner cada parte a la llama. Cuando esté negro e hinchado (como si tuviera ampollas) lo colocas en una bolsa plástica (de cualquier tipo, aunque las mejores son las resellables). Cuando cierres la bolsa, verás que se forma un vapor dentro de la bolsa. Cuando enfríe un poco (puede estar aún tibio) frota con tus manos el pimiento (aún en la bolsa, de tal manera que el plástico remueva la piel). Luego podrás abrir la bolsa y cortar el pimiento y eliminar el tallo y las semillas. Con este método se va a quemar sólo la piel.

Estas maneras de pelar pimientos valen para todos, incluidos morrones e incluso los chiles.

* Tomates
1. Agua caliente: Este es el método más seguro y más usado. Hazles un corte en cruz en uno de los extremos (un corte de más o menos 3 cm por 3 cm), luego colócalos en un recipiente y cúbrelos con agua hirviendo durante 2 minutos. Drena y ahora cúbrelos con hielo y agua fría y déjalos 20 segundos. Levanta la piel en el corte y empieza a retirarla. 

2. Con microondas: Lava bien los tomates. Con un cuchillo bien afilado, haz un corte en cruz en la base de cada tomate. Ponlos en un plato o bandeja apto para microondas y cúbrelos con plástico (también resistente al microondas). Ponlos 5 minutos a máxima potencia. Sácalos del horno y espera al menos 2 minutos antes de remover el plástico. A continuación, colócalos en un recipiente y les vuelcas encima agua fría con hielo. Aguarda unos segundos, los retiras cuando estén fríos y empiezas a retirar la piel, levantándola a partir del corte en la base. Atención: ponle 5 minutos si colocas 1 kilo de tomates, si pones menos, entonces usa menos tiempo (por ejemplo, unos 4 o 5 tomates tipo perita necesitan 2 minutos y medio).

El primer método funciona con cualquier variedad de tomate: tomatillo, tomates verdes o amarillos, manzanos, cherry, tomate de árbol. Los tomates pelados no sólo sirven para salsas, también funcionan para los jugos.

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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