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No todos los chocolates son iguales: descubre las diferencias

Las diferencias van más allá del color y sabor: algunos están hechos especialmente para la repostería (¡aunque igual los puedes comer en tabletas!). Aquí te decimos cuáles son las diferencias  

No todos los chocolates son iguales: descubre las diferencias
No todos los chocolates son iguales: descubre las diferencias

El chocolate salió de México para conquistar el mundo. Se dice que el chocolate nació en México, cuando el dios Quetzalcoatl entregó a los hombres un árbol de cacao. Con este fruto del cacao, los antiguos aztecas preparaban salsas y una bebida fermentada llamada xocolatl (“bebida espumosa de cacao”), de sabor muy fuerte y amargo.

(Foto de portada: Foto de Polina Tankilevitch en Pexels)

Blanco, oscuro y con leche: escoge tu favorito / Foto de Polina Tankilevitch en Pexels

Antes de los aztecas, los mayas ya lo consumían y hasta usaban las semillas de cacao como moneda. Por eso se calcula que el cacao se consume desde hace 2.000 años.

A Europa llegó con los españoles, en el siglo XVII, pero también fueron los españoles los que fomentaron su cultivo en otras zonas de América, como las Antillas y Venezuela.

En Europa, lo consumían las clases más pudientes, ya que el chocolate era un alimento costoso. Pasarían muchos siglos para que se produjeran las primeras barras de chocolate como las conocemos hoy, eso ocurrió en 1894, en Estados Unidos.

Al día de hoy, aún los europeos siguen cautivados por el chocolate:  el país donde más se consume chocolate al año per cápita en el mundo es Suiza, con 9 kilos, seguido de Alemania con 7,9 kilos y Reino Unido con 7,5 kilos.

Diferencias por colores y sabores

El color y sabor del chocolate que viene listo para que lo comas depende del porcentaje de cacao (una combinación de cacao en polvo y manteca de cacao, o sea cacao seco y cacao en grasa).

- Chocolate oscuro: tienen entre 50% y 70% de cacao.

- Chocolate con leche: con no menos de 25% de polvo de cacao y desde 14% de extractos lácteos. 

- Chocolate blanco: aunque se dice que no es chocolate porque no contiene cacao en polvo, sino manteca de cacao, leche y aromas (generalmente vainilla): al menos 20% de manteca de cacao y 14% de extracto seco de leche.

Especiales para postres

Los que se usan en los postres son otros. ¿Por qué? Se les llama chocolates de cobertura y resisten altas temperaturas sin ablandarse (por eso funcionan para los glaseados) y eso se debe a que contienen más materia grasa (manteca de cacao), es decir al menos 31%. ¿Cómo los distingues? Los fabricantes los etiquetan como Chocolates para Postres o Chocolates de Cobertura, porque no contienen saborizantes y poca cantidad de azúcar, y así los encontrarás en el supermercado.

- Amargo: contiene entre 60% y 80% de cacao.

- Semiamargo: con una concentración de entre 50% y 60% de cacao.

- Con leche: con contenido de 40 a 50% de cacao.

- Blanco: con contenido de 30% de cacao

Por cierto, si buscas cacao en polvo para postres, debe ser libre de azúcar.
 

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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