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Finalista de Bake Off Uruguay: así fueron los inicios de Verónica en la cocina

Verónica Osorio es una de las tres finalistas de Bake Off Uruguay, el reality que busca al mejor pastelero amateur del país y que este 22 de diciembre llega a su gran final.  Sigue leyendo para que te enteres cuáles fueron los inicios de su historia en el apasionante mundo de la pastelería.

Verónica Osorio es una de las tres finalistas de Bake Off Uruguay, el reality que busca al mejor pastelero amateur del país y que este 22 de diciembre llega a su gran final.  Sigue leyendo para que te enteres cuáles fueron los inicios de su historia en el apasionante mundo de la pastelería.

Verónica Osorio cumplió uno de los sueños de su vida, la pastelería.  Y es que esta montevideana, que es oficial de policía profesional, cuenta que fue su abuela su gran inspiración y la que la llevó a amar la cocina y la repostería en general. 

Durante la transmisión de un programa especial de Canal 4 sobre la historia de los tres finalistas de Bake Off Uruguay, en el capítulo de Verónica, se pudo conocer que su historia comenzó de la mano de su abuela, quien le dió, "un lugar en la cocina". 

‘’Mi abuela me dió un lugar en la cocina, estuvo muy presente y fue una muy buena pastelera’’, recordó Verónica en la transmisión especial de Bake Off Uruguay, previa a la gala final en la que Verónica se enfrentará a Antonio y Facundo para ganar 600.000 pesos uruguayos en premios, unos 12.500 dólares americanos y el reconocimiento del jurado.

"Verónica, de niña, era muy activa y siempre estaba detrás de mi madre en la cocina, inventando hacer cosas con mi madre, buscaba cosas qué hacer, heredó el gen de la cocina de mi madre, explicó Carina Nicolini, madre de Verónica.

Perseguía a su abuela con un delantal a cuadros

Como parte de su historia en la cocina, Verónica recuerda que de niña vivían en un mismo terreno junto a su abuela y que ella tenía un delantal a cuadros verde y rosado.  Cuando veía que su abualita estaba pronta a prepararse para comenzar a cocinar, corría, tomaba el delantal y poco a poco logró que su exigente abuela, le diera un espacio en sus fogones. 

"Yo me acuerdo desde chica tener un delantal todo cuadrillé, que era rosadito y verde, y cuando mi abuela ya se estaba preparando para cocinar, vivíamos en el mismo terreno, entonces yo iba a buscar mi delantal", explicó. 

"Y ahí estaba, y me dio ese lugar en la cocina mi abuela. Sí, mi abuela si bien era como esas abuelas de no me toques mucho las cosas, sí me dió mi lugar en la cocina, y poder cocinar con ella, no solamente dulces, sino salado, estuvo muy presente mi abuela, para mí es una muy buena pastelera", detalló.

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