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Espejito, espejito, de todas las sales ¿cuál es la mejor?

Pensábamos que la sal era simplemente un pulverizado blanco para aderezar comidas. Pero resulta que ahora la hay del Himalaya, en escamas, ahumada, negra, kosher. Entonces, ¿cuál debes comprar?

Espejito, espejito, de todas las sales ¿cuál es la mejor?
Espejito, espejito, de todas las sales ¿cuál es la mejor?

En teoría, sí hay mejores sales que otras, pero depende del uso que le vas a dar. Algunas son mejores para una ensalada, otras para un cocido, para una parrilla y otras para cocinar en sal. Consúmela todos los días, pero con moderación, porque nos provee sodio, magnesio y yodo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el tope diario de sal per cápita es de 5 gramos, ya que más de esa cantidad puede causar problemas de hipertensión.

La sal es el condimento más antiguo que la humanidad conoce. Además, era y es el mejor conservante de alimentos, por eso era tan preciada, tanto que se usaba para pagar (de allí, los “salarios”).

(Foto principal: Photo by Anastasia Zhenina on Unsplash)

Sal marina para cocinar pescado / Imagen de RitaE en Pixabay

Este condimento proviene de una fuente natural y dos ubicaciones:  el agua salada que se deposita en las orillas de mares, lagos u otros cuerpos de agua, y la que viene de manantiales salados superficiales o subterráneos (como las minas de sal). Según su ubicación geográfica, será más o menos pura. 

1. Sal marina o gruesa

Son cristales grandes (como piedritas), resultado de la evaporación del agua. No ha sido sometida a ningún tipo de refinación. Es perfecta para cocinar carnes rojas y pescados a la sal (cuando los cubres totalmente con sal y los dejas así durante varias horas). Es excelente para cocinar a la parrilla. También puedes usarla para aderezar si la colocas en un dispensador con molinillo.


2. Sal común

Es la sal marina sometida a refinación y que está pulverizada de tal manera que puedes usarla para aderezar ensaladas y la mayoría de las cocciones. Al procesarla se le agregan elementos como yodo o flúor.

3. Flor de sal

Es la sal gourmet por excelencia. Es costosa. Tiene un tono violáceo-gris y se obtiene de las partes superficiales de las salinas cuando el agua comienza a evaporarse en los atardeceres. Las más famosas son las sales de Guerande, de la zona de Bretaña, Francia. Es perfecta para ensaladas o vegetales poco cocidos, aunque obviamente su rango de uso es muy amplio. Se dice que es la más rica en oligoelementos.


4. Sal rosa del Himalaya

Proviene de los sedimentos rocosos al interior de las montañas del Himalaya. Es una sal muy pura al igual que la flor de sal. Impacta por su color rosado, que se debe a la presencia de hierro. Debido a su ligero toque picante, es una de las sales de moda tanto para platos salados como dulces. Muy usada en ensaladas, pescados y carnes a la parrilla, además de postres de chocolate.

La sal rosada es ideal para ensaladas / Foto de ready made en Pexels

5. Sal negra

Debe su color a una adición de carbón vegetal activo. Es perfecta para aderezar alimentos a las brasas o la parrilla porque ofrece un sabor más intenso, pero por sobre todo se usa como elemento decorativo (si decoras con ella, no puedes usar mucha sal en la cocción del plato).

 

6. Sal Maldon

Proviene del estuario Blackwater, en el condado de Essex, en Inglaterra, donde se procesa artesanalmente para darle esa forma de escamas. No se usa para cocinar, sino para condimentar platos cocinados y para decorarlos. Acentúa sabores de platos con pescado y polo. Uno de sus usos actuales más populares es con chocolate.

 

7. Sal ahumada

De sabor intenso, da toques ahumados y de brasas a los platos. Es perfecta para carnes (blancas o rojas)  asadas o a  la plancha. Se usa para ahumar pescado (aquí te decimos cómo) y lo mejor es que la sal ahumada puedes hacerla en casa (haz clic aquí para que conozcas el sencillo proceso de ahumar sal).

8. Sal Kosher

Es gruesa y de forma plana o piramidal.  Es de textura esponjosa, por lo que es más fácil de manipular con las manos para incorporarla a una masa o un trozo de carne. Tiene la ventaja de que no sala demasiado y no tiene aditivos como el yodo o el flúor. Es perfecta para regímenes o dietas bajas en sal, pero no se recomienda para panes o platos horneados porque no se disuelve con facilidad. El uso principal de esta sal es absorber la sangre de la carne, de acuerdo con las tradiciones judías.
 

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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