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¿Cómo cocinar guisantes congelados? Te muestro

Los guisantes están presentes en multitud de recetas. En ocasiones, la semilla de esta leguminosa, cuyo nombre científico es Pisum sativum, es considerada como una verdura, por su color verde, pero en realidad se trata de una legumbre muy apreciada en gastronomía y que procede de Oriente Medio, aunque se consume en todo el mundo y es un ingrediente básico en muchas cocinas internacionales.  

Los guisantes están presentes en multitud de recetas. En ocasiones, la semilla de esta leguminosa, cuyo nombre científico es Pisum sativum, es considerada como una verdura, por su color verde, pero en realidad se trata de una legumbre muy apreciada en gastronomía y que procede de Oriente Medio, aunque se consume en todo el mundo y es un ingrediente básico en muchas cocinas internacionales.  

Las posibilidades de esta planta son tan variadas que algunas de las variedades de sus vainas son también comestibles y se denominan tirabeques o miracielos. En cualquier caso, hoy nos quedamos con las semillas, con los guisantes, y con dos presentaciones muy comunes: los guisantes congelados y los ya cocinados en conserva.

Guisantes congelados

 Más allá de los guisantes congelados, otra opción es consumir guisantes en conserva ya cocinados porque se trata de guisantes tiernos y listos para ser utilizados. Esta fórmula evita tener que cocinarlos, basta con ponerlos un poco al fuego y añadir el resto de ingredientes que deseemos para preparar nuestra receta. Además, son muy fáciles de almacenar y su duración en el tiempo es muy elevada. Por lo general, los alimentos en conserva pueden durar más de un año, aunque es imprescindible comprobar su fecha de caducidad y garantizar que no hay entrada de aire en el envase, ya sea lata o tarro de cristal.

Los platos con guisantes en conserva ya cocinados no requieren apenas trabajo, pues basta con añadir esta legumbre a falta de cinco o 10 minutos para finalizar la receta. Un primer aspecto a tener en cuenta es que este alimento puede ser consumido como plato principal o bien como guarnición. En caso de optar por la primera opción, lo recomendable es acompañarlos también con pescado, ternera, jamón o huevo, entre otras opciones.

La cocción al vapor se puede realizar de manera casera, como hemos visto con este método, o con una vaporera, que está a la venta en cualquier gran superficie.

El arroz con guisantes es otra opción, pero no debemos llamar a esto paella, pues el conocido plato valenciano no incluye esta legumbre. Sí otras, pero no guisantes, de modo que no compartamos nunca una receta de arroz con guisantes y la llamemos paella.

Más allá de todas estas posibilidades, una que sorprende a muchos comensales es utilizar los guisantes para hacer postres, tanto salados como dulces y hasta en ensaladas frescas con pasta. Con guisantes se pueden hacer mousses muy refrescantes, incluso tartas o pudin. Esta última opción es una fórmula similar a una quiche de verduras y puede acompañarse con puerro, calabacín o zanahorias.

J.R. Cordero

Periodista, escritor. Amante de la poesía, la buena música y el queso. Especialista en contenidos digitales. + info

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