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¿Alimentos no aptos para el consumo? Reconócelos con estas claves

A veces simplemente huelen o lucen mal, pero en ocasiones necesitas más indicios de que determinado alimento está dañado y ya no está apto para cocinarlo o consumirlo. Aquí te decimos cómo reconocerlos y así evitar una intoxicación alimentaria  

¿Alimentos no aptos para el consumo? Reconócelos con estas claves
¿Alimentos no aptos para el consumo? Reconócelos con estas claves

La ingesta de alimentos en mal estado generalmente origina problemas gastrointestinales. Pero las consecuencias no terminan allí. La Organización Mundial de la Salud destaca que pueden provocar problemas neurológicos, inmunológicos y hasta ginecológicos. Así que cuídate de las intoxicaciones.

(Foto principal:  ROMAN ODINTSOV en Pexels)

Una de las maneras de evitar consumir alimentos en mal estado es distinguirlos por los malos olores que desprenden o al revisar la fecha de caducidad. Pero a veces, no hay olores putrefactos ni tampoco tienen mala pinta. Así que aquí te damos algunos indicios.

Los quesos madurados pueden ser mohosos, pero no así los frescos / Foto de Polina Tankilevitch en Pexels


1. Huevos

La manera más fácil de descubrir si están frescos o no es llenar un vaso con agua y poner el huevo allí. Si se hunde rápidamente y se posa en el fondo, está fresco. Si flota, bótalo porque está dañado.  Pero si cae lentamente y queda de manera vertical en el fondo, no está tan fresco (debes consumirlo de inmediato). Otra manera es agitarlo cerca de tu oído: si suena, está dañado (eso se debe a que con el tiempo la yema y la clara se secan y quedan envueltas en una bolsa de aire). Si está fresco, no se escucha ningún ruido.

2. Leche

En ocasiones el olor te da la alerta: es agrio. Si le das una probadita, la leche dañada será ácida. Pero quizás la señal más importante es que al vertirla, tiene grumos. La leche en buen estado es de color homogéneo y totalmente líquida.

3. Pollo

Como con todas las carnes, el olor delata que ya está dañado, pero a nuestra vista, la carne de  pollo dejó de ser rosa, blanquecina y medio amarillenta para tomar tonos grises. 


4. Cerdo y res

Aparte del mal olor, la superficie está pegajosa o babosa. En cuanto al color, estas carnes dejaron de ser rojas para tomar tonos verdosos cuando están dañadas.

5. Pescado

Aquí te puedes valer de la vista: si está fresco, el pescado luce brillante y las agallas son rojas o rosadas. Cuando está opaco y agallas amarillentas tirando a verdosas, descarta ese pescado. Los ojos ofrecen indicios de frescura: deben ser brillantes y con pupilas negras.
También puedes hacer uso del olfato: debe tener cierto olor, pero ese olor no puede ser a amoníaco o fétido, si este es el caso, no lo compres y si ya lo compraste, deséchalo.


6. Quesos

Existen casos particulares porque hay quesos madurados que ocasionalmente podrán desarrollar una capa de moho que se puede retirar y seguir consumiendo el  resto del queso. Eso en el caso de los de capa dura como los parmesanos o los quesos azules que desarrollan moho naturalmente. Pero no es el caso de los quesos frescos: si tienen moho, deséchalos. Ahora en cuanto al olor, no es un indicio porque algunos quesos se caracterizan por sus olores fuertes. Pero en cualquier caso el olor a amoníaco sí es clara señal de que está dañado.

Otro dato es  que debes refrigerarlo siempre. Es importante que no consumas quesos que han estado más de dos horas fuera de la nevera.
 

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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