Al Horno

¡Ten calabaza lista para hacer cualquier receta!

Si la horneas, tendrás una pulpa que conserva todo su sabor y una excelsa materia prima para hacer cremas, bizcochos, cheesecake, jaleas, cupcakes y flanes. Puedes refrigerar la pulpa en trozos o hacer de una vez un puré. ¡Así que manos a la obra y no pierdas ni un pedazo de la calabaza!  

Si la horneas, tendrás una pulpa que conserva todo su sabor y una excelsa materia prima para hacer cremas, bizcochos, cheesecake, jaleas, cupcakes y flanes. Puedes refrigerar la pulpa en trozos o hacer de una vez un puré. ¡Así que manos a la obra y no pierdas ni un pedazo de la calabaza!  

Lo mejor es cocinar la calabaza (zapallo, ahuyama o auyama) al horno, para conservar todo su sabor, en vez de simplemente sancocharla y volverla una pulpa pantanosa. Se trata de lavar esta hortaliza, retirar las semillas, cortarla en trozos y repartirla en una bandeja para hornear.

Si ya tienes recetas en mente, puedes hornear los trozos condimentados

¿Es demasiado grande y no encuentras cómo cortarla? Para todo hay solución: ábrele espacio en el horno (retira rejillas si es necesario) y métela completa. Hornéala por un lapso de entre 10 y 20 minutos a 200º C (400º F). La sacas y te será más fácil cortarla para seguir horneándola. Retira las semillas y la maraña de “hilos” que las recubren y córtala en trozos. ¿Por qué no la horneas completa de una vez? Lo puedes hacer, pero, dependiendo del tamaño y del grosor de la corteza, te podría tomar muchas horas.

Entonces, coloca la calabaza troceada en una bandeja recubierta con papel de aluminio o papel para hornear. No tienes que agregar agua, aceite o mantequilla. Es la calabaza sola, con la corteza hacia abajo, la que se hornea.

¿Cuándo está lista? Cuando la pinches con un tenedor y no sólo lo hinques fácilmente, sino que también salga fácilmente. La cuestión es que la pulpa esté tierna. Por regla general, los trozos de calabaza deberían estar listos a partir de la hora en el horno. Están listos cuando puedes retirar la pulpa con una cuchara (tal como si lo hicieras cuando retiras la pulpa de aguacate de su corteza).

Puedes guardar en la nevera, en un recipiente hermético, la pulpa en trozos o hacer de una vez un puré (con agua, crema de leche o queso crema) para tenerlo listo para preparar cualquier receta, dulce o salada. El puré dura más o menos 3 días en el refrigerador y la pulpa sola, unos días más.

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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