En Frío

¡Tómate una selfie con este cheesecake de fresas!

Es como escultura en rosa con todo el sabor de las fresas. Este pastel de queso frío consigue su consistencia con gelatina y se decora, por supuesto, que con más fresas. Sigue el paso a paso de esta receta de cheesecake para que te deleites con uno igual ¡o mejor!   

Es como escultura en rosa con todo el sabor de las fresas. Este pastel de queso frío consigue su consistencia con gelatina y se decora, por supuesto, que con más fresas. Sigue el paso a paso de esta receta de cheesecake para que te deleites con uno igual ¡o mejor!   

Con las fresas siempre se consiguen excelentes postres, no sólo porque saben bien sino porque siempre ofrecen unas maravillosas fotos para las redes sociales. Y esta receta de cheesecake es una oportunidad para disfrutar de un postre divino ¡y de hacerte una selfie con tu creación!
 

Corta fresas en láminas y colócalas pegadas al acetato

*Base:
4 cucharadas grandes de mantequilla 
24 galletas tipo María

*Relleno:
 4 hojas de gelatina (8 g)
120 g de fresas cortadas
300 g de queso crema 
3 cucharadas grandes de azúcar 
2/3 de tazas de nata para montar o crema para batir

*Cobertura 
10 fresas 
3 cucharadas grandes de azúcar
3 hojas de gelatina (6 g)
El jugo de medio limón
Fresas para decorar

¿Cómo se prepara?
Tritura las galletas María y mezcla este polvo con la mantequilla derretida. Coloca en la base de un molde desmontable, previamente forrado con papel vegetal. Forra las paredes del molde con acetato para desmoldar más fácil este cheesecake. Corta varias fresas en láminas y colócalas pegadas al acetato para decorar. Lleva el molde, con la base y las fresas cortadas, al refrigerador.

Con el relleno: hidrata las hojas de gelatina en agua fría. Eso toma unos 15 minutos. Lleva al microondas, por un minuto y a máxima potencia, el queso crema y la mitad del azúcar. Aún caliente, añade las hojas de gelatina ya hidratadas y escurridas a la mezcla de azúcar y queso crema. Revuelve hasta que queden bien integradas. Tritura los 120 g de fresas y añádelas a la mezcla de gelatina y queso crema. Deja a un lado para que se enfríe.

Bate la nata o crema para batir (debe estar fría) y cuando empiece a levantar le agregas la mitad restante de azúcar. Cuando esté un poco más firme, comienza a agregar la mezcla de queso y fresas. Siempre batiendo hasta que se integren. Cuando tengas una mezcla homogénea, viértela en el molde con la base. Lleva al refrigerador por al menos una hora.

Cobertura: pon a hidratar la gelatina en agua fría por unos minutos. Mientras esperas, licúa o tritura las fresas, que quede un puré homogéneo. Agrega el jugo de limón y el azúcar. Lleva a fuego medio y revuelve constantemente hasta que espese. Retira del fuego y agregas la gelatina ya escurrida. Revuelve hasta que se disuelva la gelatina. Cuando esté tibia, saca la tarta del refrigerador y coloca esta mezcla. Devuélvela al refrigerador y déjala allí por al menos 6 horas.

Otra receta de cheesecake de fresas:

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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