En Frío

La receta definitiva de la perfecta tarta de Oreo ¡Sin horno!

Si sigues el paso a paso, te va a quedar tan esponjosa y tan cremosa que no vas a saber si esta ricura es una tarta o un helado. Tienes que probarla para dar tu veredicto, para saber si es la mejor o si le falta algo para mejorarla. Esta receta fácil de cheesecake de Oreo toma consistencia gracias a la gelatina. ¿Todavía dudas?¡Toma nota de los ingredientes!  

Si sigues el paso a paso, te va a quedar tan esponjosa y tan cremosa que no vas a saber si esta ricura es una tarta o un helado. Tienes que probarla para dar tu veredicto, para saber si es la mejor o si le falta algo para mejorarla. Esta receta fácil de cheesecake de Oreo toma consistencia gracias a la gelatina. ¿Todavía dudas?¡Toma nota de los ingredientes!  

Vas a sufrir, pero después nos vas a agradecer. ¿Por qué vas a sufrir? Porque, aunque es una receta fácil y rápida, tienes que dejar que la gelatina actúe durante varias horas en el refrigerador antes de poder probarla. ¿Por qué nos vas a agradecer? Porque queda divina y cremosa.

Decora con el polvo de galletas y algunas galletas extras

Para esta receta fácil de la tarta fría de Oreo vas a necesitar:

24 galletas Oreo
400 g de queso crema philadelphia
8 hojas de gelatina
1/3 de taza de mantequilla (o 100 g) derretida
2 tazas de crema de leche o nata
1 cucharada de vainilla blanca 
1 taza de azúcar
1 taza de leche

¿Cómo se prepara?
Hidrata las hojas de gelatina colocándolas en un recipiente con agua. 

Lo primero es separar las galletas y retirarles la crema (que vas a colocar en un recipiente aparte). Las galletas las vas a triturar en un procesador o licuadora, guarda ¼ de taza de este polvo de galletas para decorar al final. 

Tamiza las galletas (si lo necesitas puedes volver a pasar por el procesador lo que no se pudo colar) y mézclalas con la mantequilla derretida. Haz una pasta y cubre el fondo de un molde de aro desmontable o de tarta. Lleva esta base al refrigerador.

Lleva la leche al fuego, cuando esté caliente (aun no hirviendo) pon las láminas de gelatina (ya escurrida) y revuelve con varillas hasta que se disuelva. Añade el queso crema y remueve hasta que tengas una crema homogénea. Retira del fuego. Agrega la crema de las galletas a la mezcla y revuelve hasta que se integren totalmente.

Bate la crema de leche, cuando empiece a elevarse agrega el azúcar y la vainilla clara. Cuando ya haya alcanzado una esponjosidad tipo punto de nieve, incorpórala con movimientos envolventes (para no perder el aire y la esponjosidad) a la mezcla de gelatina y queso crema, que ya debería estar un poco fría. Cuando estén integradas, vierte esta mezcla en el molde con la base de galletas Oreo y déjala allí por 8 horas (lo mejor es hacer esta tarta el día anterior).

Puedes decorar la tarta, luego de que ésta tenga unas horas en la nevera, colocando galleta pulverizada encima de la tarta.

Cuando quieras desmoldar, sólo debes pasar un cuchillo por el borde de la tarta para despegarla del molde.

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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