Descubre la perfecta y cremosa cheesecake de Oreo ¡sin horno!

Descubre la perfecta y cremosa cheesecake de Oreo ¡sin horno!

Es tan cremosa que vas a dudar: ¿es una tarta o un helado? Así que no se diga más, prepárala, pruébala y da tu veredicto. Es muy fácil de elaborar. Todo lo que tienes que hacer es seguir el paso a paso  

Este pastel de queso de Oreo es simple y rápido de preparar. Sólo te advertimos que una vez listo, debes permitir que la gelatina haga efecto y ponga firme la mezcla y eso toma varias horas. Pero valdrá la pena esperar por este pecado cremoso.

(Foto de portada: Imagen de doluamanda en Pixabay)

También puedes simplemente decorar el pastel con galletas Oreo, en vez de cubrirlo con polvo de galletas / Photo by Delfina Iacub on Unsplash

Para esta receta fácil de tarta de Oreo vas a necesitar:

400 g de queso crema 
2 tazas de leche evaporada
1 cucharada de vainilla blanca (o transparente)
1 taza de azúcar
1 taza de leche
8 hojas de gelatina

*Base o corteza
24 galletas Oreo
1/3 de taza de mantequilla (o 100 g) derretida

¿Cómo se prepara?
Hidrata las hojas de gelatina al colocarlas en un recipiente con agua fría. 

1. La base: Lo primero es separar las galletas y retirarles la crema (que vas a colocar en un recipiente aparte). Las galletas se trituran en un procesador o licuadora, guarda ¼ de taza de este polvo de galletas para decorar al final. 

Tamiza las galletas (si lo necesitas puedes volver a pasar por el procesador lo que no se pudo colar) y mézclalas con la mantequilla derretida. Haz una pasta y cubre el fondo de un molde de aro desmontable o de tarta. Pon esta corteza en la nevera.


 

2. El relleno: lleva la leche al fuego, cuando esté caliente (no hirviendo) pon las láminas de gelatina (ya escurrida) y revuelve con varillas hasta que se disuelva. Añade el queso crema y remueve hasta que tengas una crema homogénea. Retira del fuego. Agrega la crema de las galletas a la mezcla y revuelve hasta que se integren totalmente.

Aparte bate la leche evaporada, cuando empiece a duplicar su volumen, agrega el azúcar y la vainilla clara. Cuando ya haya alcanzado una esponjosidad tipo punto de nieve, incorpórala con movimientos envolventes (para no perder el aire y la esponjosidad) a la mezcla de gelatina y queso crema, que ya debería estar un poco fría. Cuando estén integradas, vierte esta mezcla en el molde con la base de galletas Oreo y refrigérala por 8 horas (lo mejor es hacer esta tarta el día anterior).

Puedes decorar la tarta, luego de que ésta tenga unas horas en la nevera, colocando galleta pulverizada encima de la tarta.

Karla Sofía Espinoza

Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma.+ info

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