Consejos de Cocina

Los errores más frecuentes al hacer chocolate en taza

Preparar chocolate en taza parece cosa fácil. Sin embargo, de acuerdo al tipo de chocolate que utilizarás, depende la preparación y la cocción del mundo. A continuación, te contamos los problemas que podrías tener y cómo evitarlos o solucionarlos fácilmente.

Preparar chocolate en taza parece cosa fácil. Sin embargo, de acuerdo al tipo de chocolate que utilizarás, depende la preparación y la cocción del mundo. A continuación, te contamos los problemas que podrías tener y cómo evitarlos o solucionarlos fácilmente.

Por:  Redacción MUI KITCHEN

Nada mejor que una taza de chocolate caliente cuando es invierno y los días de mucho frío no cesan. Se puede acompañar con unos malvaviscos, una rica porción de bizcochuelo o incluso con otra barra de chocolate negro o blanco. ¿Cuánto más dulce mejor, no?

Sin embargo, hay algunos errores muy comunes que pueden desatar un desastre en el resultado final de tu deseado chocolate en taza. Aquí te los enumeramos para que los evites y obtengas una preparación perfecta.

1. ¿Solo con cacao en polvo?

El chocolate en taza puede realizarse de tres maneras distintas: troceando una tableta, con cacao en polvo o usando el chocolate tradicional a la piedra.

Si elegimos la primera, podemos elegir el tipo de chocolate en función de nuestros gustos. El mejor es aquel que tiene un porcentaje muy alto de cacao (70%, 80%...). Sin embargo, resultan más amargo, por lo que necesitan azúcar en la preparación.

Con chocolate blanco se puede realizar igual de bien un chocolate a la taza, aunque no es tan saludable, ya que no lleva cacao en polvo, sino manteca de cacao, azúcar y leche en polvo. Esí si: queda más dulce que el tradicional. 

La opción más actual, popular y reconocible es la del chocolate en polvo, justamente pensado para este fin.

2. ¿Cómo hacer el chocolate a la piedra?

Podemos encontrarlo en polvo, por lo que no es nada difícil de manipular. Aconsejan calentar la leche en un cazo, añadir el chocolate granulado y remover 10 minutos. Al sacarlo del fuego, le añaden 10 gramos de mantequilla para darle una textura más fina.

Pero el chocolate a la piedra también se vende en tableta. Es de tamaño grueso, por ende podemos desmenuzarlo con un rallador para facilitar el fundido. Incluiso suele llevar aromas de canela y vainilla,

3. Poner el chocolate de tableta al fuego directo

Este tipo de chocolate nunca debe calentarse directamente en el fuego, porque carameliza y se quema. La tableta podemos trocearla con un simple cuchillo o con un rallador. Se podría poner onzas enteras, pero solo relentazaríamos el proceso de fundición.

Una vez troceado o picado, hay que colocarlo en una taza y añadir encima la leche caliente. Otra opción es colocar la leche en un cazo o cazuela con almidón de maíz y llevarlo a hervor. Después lo vertemos en el chocolate para que se funda.

4. Olvidar el espesante del cacao en polvo

Podemos utilizar un paquete de cacao en polvo preparado que ya lleve incorporado el espesante. Sino, lo mejor es siempre añadirlo, siguiendo la receta original de esta elaboración. No hay que pasarse para que no quede pastoso ni quedarse corto.

5. No ajustar las cantidades

Para el chocolate a la piedra, 500 gramos de leche corresponden a 150 gramos de chocolate. Para el chocolate con tableta, 500 gramos de leche y 200 gramos con 70% de cacao. Y si lo hacemos con cacao en polvo, 500 gramos de leche, 125 gramos de cacao en polvo, 50 de azúcar, 15 de almidón de maíz y una cucharilla de vainilla o canela para aromatizar.

La leche puede ser entera, semidesnatada, desnatada o incluso vegetal, de nueces o de arroz. Cambia el sabor, pero cualquiera funciona. También se puede utilizar agua, pero perderá sabor y textura.

6. Mezclar el preparado de cacao con leche caliente

Cuando hacemos chocolate en taza, hay que mezclar el preparado de cacao con la leche, pero nunca con esta caliente porque el almidón se expandirá sin haberse hidratado previamente y hará grumos.

Entonces, hay que añadir la leche fría, la cual permitirá que se mezcle bien con el preparado de cacao. Luego se caliente a fuego medio hasta que llegue a hervir, es decir, durante 12 o 13 minutos.

7. No remover lo suficiente

Cuando hacemos el chocolate en taza con chocolate de tableta, es importante removerlo bien, al igual que cuando usamos cacao en polvo. En el primer caso, una vez mezclado con la leche caliente, lo removemos con una cuchara.

Ahora, si empleamos cacao en polvo, se empieza mezclando todos los ingredientes con la leche fría, removiendo con varillas o con una cuchara. Cuando lo vamos calentando tampoco debemos dejar de remover. Sino, aparecerán grumos y el chocolate se agarrará al fondo de la cazuela. Después, lo apartaremos del fuego.

8. No jugar con las especias

Le podemos agregar algo de azúcar al chocolate para endulzarlo. Incluso sacarosa o azúcar moscovado, jarabe de arce u otro ingrediente que le aporte dulzor.

También es una muy buena opción añadirle aroma. Por ejemplo, vainilla y canela, nuez moscada molida, cayena molida, chile picante en polvo, anís o pimienta.

9. Congelar el chocolate en taza

Al chocolate en taza no le sienta nada bien la congelación. Como lleva almidón de maíz, al descongelarlo se cuarteará y soltará agua, quedando la preparación con un aspecto cortado.

En cambio, el chocolate en taza, una vez preparado, resiste bien la nevera, siempre y cuando queramos tomarlo en frío o por si vamos a tardar un rato en consumirlo.

Fuente: La Vanguardia

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