Consejos de Cocina

Cómo hacer harina de coco casera

La harina de coco es un excelente sustituto de la harina tradicional, apta además para las personas que tienen contraindicaciones en el consumo de gluten. Puedes usarla en tus preparaciones clásicas y elaborar tu propia harina en casa, aprende cómo. 

Cómo hacer harina de coco casera
Cómo hacer harina de coco casera

El uso de la harina de coco en las preparaciones dulces y saladas es cada vez más común, sobretodo en personas que presentan intolerancia al gluten. Este tipo de harina, elaborada a partir de la pulpa de coco, tiene múltiples beneficios y posee un sabor muy suave, lo mejor es que puedes preparar tu propia harina de coco. 

La harina de coco te servirá tanto para repostería como para elaborar ricos panes salados a los que quieras dar un toque especial.  Es un alimento que nutre al 100% puesto que, tiene un 50% de fibra alimentaria, proteínas y minerales y lo más importante es que posee un contenido muy bajo en carbohidratos y almidones, es rica en sabor, rico olor y muy nutritiva.

Prepara harina de coco casera

Cómo hacer harina de coco 

1. Comenzaremos abriendo el coco. Buscaremos las marcas o puntos negros característicos de esta fruta y realizaremos una hendidura con la ayuda de algo punzante y resistente. Haremos ese primer corte ahí por ser la parte más blanda del coco, ya que el resto de la cáscara presenta una mayor dureza.

2. Vertemos en un bol el agua que contiene (hasta que quede vacío) y procedemos a abrirlo del todo.  Envolvemos el coco en una toalla o en un paño de cocina y lo golpearemos con un martillo o con algo contundente  hasta que consigamos partirlo en dos mitades. 

3. Con ayuda de un cuchillo iremos separando la carne de la cáscara. 

4. Precalentamos el horno a 100 grados.

5. Partimos la pulpa en trozos medianos y los ponemos en el vaso de la batidora, añadimos el agua y trituramos durante unos 2 minutos o hasta que no quede ningún trozo grande de coco. Buscamos una textura de puré.

6. Con ayuda de una estameña colaremos el resultado y nos quedará, por una parte, una deliciosa leche de coco (o bebida vegetal de coco) y, por otra, toda la pulpa bien escurrida.

7. Forramos una bandeja con papel sulfurizado y extendemos toda la pulpa sobre él teniendo especial cuidado de que no caiga agua y de que quede lo más plana posible.

8. Metemos al horno durante unos 50 minutos. El objetivo es secarlo o deshidratarlo, por lo que vigila que el coco no se empiece a tostar. De ser así, baja la temperatura. Hay que mantenerlo de color blanquito en todo momento.

9. Transcurrido ese tiempo, sacamos, comprobamos que esté bien seco y lo molemos en un molinillo para obtener una textura harinosa.

10 Envasamos en bolsas herméticas. 

Marian Avila

Periodista y contadora de historias desde hace más de 20 años, fanática de la palabra y del estudio de la comunicación. Experta en ecosistemas digitales y medios, seguidora de los hechos que mueven a las personas y el mundo, amante de la cocina y del placer de un buen plato.+ info

Noticias Relacionadas

Más Noticias

Más Noticias