Consejos de Cocina

Cómo asar piezas de pollo con hueso que queden jugosas

El pollo asado es una de las formas preferidas de preparar esta proteína, el resultado final es tan delicioso que siempre querrás repetir, pero para que ese pollo con hueso te quede jugoso debes aplicar algunas técnicas sencillas de cocina que aquí te mostramos. 

Cómo asar piezas de pollo con hueso que queden jugosas
Cómo asar piezas de pollo con hueso que queden jugosas

El pollo se encuentra entre las proteínas más consumidas y también entre las más recomendadas. Tiene tantas formas de preparación que lo hacen un ingrediente de tu cocina bastante versátil. Asar un pollo con huesos para que te quede jugoso tiene sus técnicas y hoy te queremos contar cuáles son para que te conviertas en todo un maestro asador. 

Es importante que antes de asar las pechugas de pollo las cubras  con papel encerado para evitar que se resequen.  Lo mejor es cocinar el pollo con aceite de oliva para que absorba las propiedades de éste.

Para revisar que este bien cocido pícalo con un tenedor, si sale un líquido rosado o amarillo, significa que aún está crudo. Evita voltearlo demasiado, solo hazlo cuando cambie de color y después de cocinarlo, deja reposar unos minutos antes de cortarlo.

Prepara el más jugoso pollo asado

Cómo hacer un pollo asado perfecto 

1. Encendido de la parrilla

Para asar piezas de pollo con hueso, es necesario hacer un fuego divido a temperatura media-alta. Prepara el carbón o las briquetas y una vez encendidos, espárcelos sobre la mitad de la parrilla para crear fuego de dos áreas.

Es momento de colocar la rejilla superior y espera a que se caliente, ojo, todos los conductos de aire deberán estar completamente abiertos.

Muy importante antes de colocar el pollo, engrasa con aceite las rejillas, puedes ayudarte con una toalla de papel y pinzas de mango largo, esto evitará que el pollo se pegue.

2. Listo para colocarse en la parrilla

Cuando el pollo está listo, colócalo en el área de la parrilla ubicada directamente sobre las briquetas o carbón calientes. Comienza por las piezas grandes y de carne oscura, ubicándolas en el centro de la llama.

Séllalas durante dos o tres minutos por cada lado volteándolas una sola vez, hasta que estén doradas. Asegúrate que no se queme la piel. Una vez que las piezas de pollo estén completamente doradas, pásalas al lado tibio de la parrilla y coloca la tapa del asador, esto ayudará a que se asen con calor indirecto, si cuentas con un termómetro, sube la temperatura a 350°F.

Si se producen flamas demasiado altas cuando estés asando las piernas o muslos de pollo, aleja las piezas de los carbones temporalmente.

3. ¿Cómo saber si el pollo está listo?

Hay diferentes maneras de comprobar si las piezas de pollo están en su punto, la más segura y exacta es medir la temperatura con un termómetro digital para carnes. Para hacerlo, inserta la punta del termómetro en la parte más gruesa del pollo, sin tocar el hueso. Cuando la temperatura interna alcance 165°F retíralo de la parrilla.

Si no cuentas con un termómetro puedes cortar el pollo y echar un vistazo, la carne ya no debería lucir cruda, además su textura dejó de ser pegajosa y sus líquidos se ven claros, el pollo está listo. Este método dejará escapar parte de esos deliciosos jugos.

 

Marian Avila

Periodista y contadora de historias desde hace más de 20 años, fanática de la palabra y del estudio de la comunicación. Experta en ecosistemas digitales y medios, seguidora de los hechos que mueven a las personas y el mundo, amante de la cocina y del placer de un buen plato.+ info

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