A ver si te animas

Tarta helada de nata, sin gluten, una dulzura de sabor

La torta o tarta, una protagonista permanente en los postres y platillos dulces de la gastronomía internacional, posee múltiple variantes según la cultura culinaria que la elabore, pero hay algo seguro, a casi todos nos gusta, juntos con los panes y las galletas. Veamos esta receta muy fácil.

La torta o tarta, una protagonista permanente en los postres y platillos dulces de la gastronomía internacional, posee múltiple variantes según la cultura culinaria que la elabore, pero hay algo seguro, a casi todos nos gusta, juntos con los panes y las galletas. Veamos esta receta muy fácil.

Se cree que esta preparación se remonta a prácticamente el surgimiento de la harina de trigo, a la cual se le agregaron manteca (algún tipo), leudante, azúcar y frutas y por lo general envuelta en una capa dulce. Sin embargo, en el mundo de la cocina sus variantes y evolución han sido múltiples sobre la base antes mencionada y que obedece a la culinaria universal; es español comenzó con el nombre pastel cuya raíz en proviene de francés antiguo “pastel”, para definir a las preparaciones saladas con masa, pero en la medida que evolución la pastelería se extendió a la elaboración de tartas o tortas, en la más dulce de todas las industrias. Hoy haremos una rica tarta helada de nata, sin gluten, un espectáculo de sabores y aromas.

Torta helada, una delicia

Ingredientes:

Preparación:

Paso 1

Prepara el bizcocho. Bate los huevos con el azúcar y la vainilla con varillas eléctricas, 5 minutos, hasta obtener una mezcla blanca y espumosa. Añade la harina, la levadura y la sal tamizadas e intégralas con movimientos envolventes.

Paso 2

Vierte la masa en un molde rectangular engrasado y enharinado. Cuece el bizcocho en el horno, precalentado a 180°, 15-18 minutos.

Paso 3

Prepara la yema tostada. Bate los huevos con el agua y el azúcar. Agrega la maicena y sigue batiendo hasta que se disuelva. Lleva a fuego lento y remueve hasta que espese (8-10 minutos). Retira y deja enfriar a temperatura ambiente.

Paso 4

Prepara el almíbar. Mezcla el azúcar, el agua y la vainilla abierta en un cazo y calienta hasta que el azúcar esté disuelto. Prepara el relleno. Monta la nata bien fría con el azúcar glas en un bol con varillas eléctricas y reserva en la nevera.

Paso 5

Pincela el bizcocho con el almíbar. Coloca una tira de acetato alrededor del molde, recubriendo la parte interior. Extiende la nata y congela 4 horas.

Paso 6

Cuando la nata empiece a estar congelada, cúbrela con la yema, espolvorea 1cucharada de azúcar y tuesta con el soplete o una pala de quemar. Introduce en el congelador, dejar reposar 8 horas como mínimo.

Paso 7

Introduce en un cazo el azúcar y el agua y cuece hasta conseguir un caramelo rubio (ten cuidado, se quema rápido, y si se quema amargará). Retira el cazo del fuego y, con una cuchara, crea las filigranas sobre un papel de horno enrollado. Espera a que se enfríe el caramelo. Desmolda la tarta congelada, déjala templar un poco y decórala con las filigranas de caramelo.

El truco:

Añade a la nata ya montada unas cucharadas de mermelada, le darás un sabor frutal a la tarta.

J.R. Cordero

Periodista, escritor. Amante de la poesía, la buena música y el queso. Especialista en contenidos digitales. + info

Más Noticias

Más Noticias