A ver si te animas

Regálate sabores exóticos: pollo con jengibre y cebollín

Esta es una apuesta segura y exquisita para ofrecer el pollo como plato principal: cocínalo con jengibre y cebollín. Esto va a producir unas tiras de carne blanca que deleitarán tu paladar y el de tus invitados. ¡Atrévete con este plato inspirado en los sabores asiáticos!  

Esta es una apuesta segura y exquisita para ofrecer el pollo como plato principal: cocínalo con jengibre y cebollín. Esto va a producir unas tiras de carne blanca que deleitarán tu paladar y el de tus invitados. ¡Atrévete con este plato inspirado en los sabores asiáticos!  

La costumbre de usar jengibre para sazonar o condimentar es centenaria en Asia. Hoy, es común la utilización de esta raíz en la cocina internacional, aunque también se destaca por sus propiedades medicinales, digestivas e incluso afrodisíacas. Aquí te enseñamos cómo usar el jengibre para darle sabor a unas tiras de pollo.

Las tiras de pollo toman un intenso sabor con esta salsa

Para esta receta vas a necesitar:
2 pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
2 manojos de tallos de cebollín (cebollino, cebolleta)
1 trozo de jengibre fresco como de 10 cm
Aceite vegetal
1 cucharada de aceite de ajonjolí
¼ de taza de salsa de ostras
4 cucharadas de salsa de soya
2 cucharadas de azúcar
¼ de taza de vino para cocinar
1 cucharadita de maicena
Sal y pimienta blanca al gusto

¿Cómo se prepara?
Corta el pollo en tiras de grosor medio. En un recipiente aparte, marínalo con la salsa de soya, el azúcar, la sal y la pimienta blanca al gusto. Muévelo incluso con las manos para impregnar todas las tiras de pollo.  Deja reposar por aproximadamente 15 minutos.

Aparte, corta la parte tierna o el tallo del cebollín (cebollino) en trozos de unos 4 centímetros y el jengibre también pícalo en tiras finas. 

Calienta aceite vegetal en un wok o sartén profunda. Pon el jengibre y el cebollín. Ahora agrega las tiras de pollo, sigue removiendo hasta que se dore el pollo y se hayan impregnado de los sabores del jengibre y el cebollín.

Cuando se haya dorado, retira el pollo. Baja el fuego y vierte la salsa de ostras, el aceite de ajonjolí y el vino. Deja que se mezclen. Sazona con una pizca de sal y pimienta negra. Añade maicena para que la preparación espese. Cuando espese, retira del fuego.
    

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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