A ver si te animas

Mermelada de guayaba: prueba la dulzura del trópico

Las mermeladas son muy sencillas de hacer, incluso tienen la ventaja de que si te acostumbras a hacerlas con frecuencia puedes adaptar las recetas a tus necesidades: más o menos azúcar, panela o piloncillo en vez de azúcar refinada o combinaciones de frutas. Además, las mermeladas son una oportunidad para utilizar esa fruta que, por pasada de madura, a veces se quiere desechar. ¡Revisa los ingredientes y el paso a paso!  

Las mermeladas son muy sencillas de hacer, incluso tienen la ventaja de que si te acostumbras a hacerlas con frecuencia puedes adaptar las recetas a tus necesidades: más o menos azúcar, panela o piloncillo en vez de azúcar refinada o combinaciones de frutas. Además, las mermeladas son una oportunidad para utilizar esa fruta que, por pasada de madura, a veces se quiere desechar. ¡Revisa los ingredientes y el paso a paso!  

La guayaba es una fruta tropical, originaria de América Central, con una pulpa de sabor entre dulce y ácido, que la hace ideal para preparar mermeladas o conservas perfectas para rellenar panes, empanadas o tartas.

En esta receta usamos la variedad rosada

Esta fruta es una maravilla por su gran aporte de vitaminas A y C. En el trópico se usa mucho en jugo para combatir la anemia, ayuda también a regular la presión arterial y el ritmo cardíaco, y contribuye a evitar los accidentes cerebrovasculares.

Aunque esta mermelada la hacemos con la guayaba de pulpa rosada, también la hay de blanca, dulce también y sin muchas semillas. También hay variedades amarillas y rojas.

Vas a necesitar:

1 kilo de guayaba rosada sin piel y cortada en trozos
3 tazas de agua
2 tazas de azúcar
El jugo de medio limón

¿Cómo se prepara?
Cocina la guayaba en el agua por unos 15 minutos. Luego cuélala y guarda el agua en la que se cocinó. Pásala por un colador para eliminar las semillas y trabajar sólo con la pulpa. Pon la pulpa en una olla de acero inoxidable con taza y media del agua usada en la primera cocción, el azúcar y el jugo de limón. 

Cocínala a fuego medio durante 20 minutos. Remueve constantemente para evitar que se queme o se pegue de la olla. 

Colócala en un envase de vidrio esterilizado. Y cuando enfríe, tápala y llévala a la nevera.


 

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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