A ver si te animas

Descubre el bizcocho portugués Pao de Ló: ¡tan esponjoso que parece de algodón!

Este bizcocho esponjoso es una tradición que se remonta al siglo XVI, cuando en los conventos se creaban recetas saladas y de postres. Hoy todavía se vende en su papel de cocción, que es como siempre se ha vendido en los pueblos de Ovar, Alfeizeirão y Margaride. Esta receta es muy fácil, sólo sigue el paso a paso  

Este bizcocho esponjoso es una tradición que se remonta al siglo XVI, cuando en los conventos se creaban recetas saladas y de postres. Hoy todavía se vende en su papel de cocción, que es como siempre se ha vendido en los pueblos de Ovar, Alfeizeirão y Margaride. Esta receta es muy fácil, sólo sigue el paso a paso  

El Pao de Ló se originó en el convento de Coz, cuyas monjas legaron la receta a una familia del pueblo de Alfeizeirão. El bizcocho se hizo tan cotizado que esta familia se convirtió en proveedora oficial de la corona portuguesa. No lleva levadura ni grasa, su esponjosidad se debe a los huevos batidos.

(Foto de portada: Photo by Le Yien on Unsplash)

Queda esponjoso y cremoso / Photo by Bruno Oliveira on Unsplash

En uno de los tantos viajes de los navegantes portugueses a Japón, llevaron esta receta que siglos después se convertiría en Katsutera, el ahora célebre bizcocho esponjoso japonés.

Aquí te presentamos esta receta fácil de Pao de Lò, para que la hagas en casa y la disfrutes. Para hacerla necesitas:

8 yemas
4 huevos enteros (separa claras y yemas)
125 g de harina
250 g de azúcar 
Ralladura de 2 limones
Pizca de sal

¿Cómo se prepara?
Enciende el horno a 180º C (350º F), unta con mantequilla un molde y le pones papel de hornear.

1. Bate todas las yemas con el azúcar y la ralladura. Cuando la mezcla esté bien cremosa, agrega la harina tamizada.

2. Bate las claras con varillas eléctricas y cuando empiecen a espumar, pon la pizca de sal.  Bate hasta que se formen picos firmes. Incorpora, de manera envolvente, las claras batidas a la mezcla de yemas. Cuando hayas integrado todo, vacía la mezcla en el molde y mete al horno. Revisa luego de 25 minutos, ya que toda la superficie de este bizcocho debe estar dorada: debes tocar el centro porque debe sentirse que el interior está crudo, mientras que hacia los bordes está cocido. En ese momento, el bizcocho está listo. ¿Por qué? Porque es un auténtico bizcocho cremoso: al cortarlo se derrama como un volcán o coulant.
 

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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