A ver si te animas

Deliciosa salsa holandesa: La perfecta opción para acompañar tus recetas

Esta salsa holandesa es perfecta para bañar tus más deliciosos platillos, verás lo rico que quedan los huevos, pescados y mariscos con esta cobertura cremosa y llena de sabor.

Esta salsa holandesa es perfecta para bañar tus más deliciosos platillos, verás lo rico que quedan los huevos, pescados y mariscos con esta cobertura cremosa y llena de sabor.

La holandesa es una salsa emulsionada como la mayonesa que se elabora a base de yemas y mantequilla clarificada, muchos pueden pensar que es del país que lleva como nombre pero en realidad esta es una deliciosa receta frencesa. Acá te enseñaremos a prepararla para que acompañes algunas de tus recetas.

Salsa holandesa

Ingredientes:

Preparación 

Nuestra primera tarea es conseguir la grasa de la mantequilla o mantequilla clarificada. Para ello, ponemos 300 gr de mantequilla en una olla y la ponemos a calentar con el fuego al mínimo, con cuidado de que la mantequilla no pase de 60ºC.

Sin remover, y esperando unos 20 minutos, veremos como la grasa de la mantequilla se va separando del suero (es parecido al agua) quedando flotando sobre éste. Con una ollita, tomaremos la grasa y con ella, elaboramos la salsa holandesa. Con 300 g de mantequilla, conseguiremos aproximadamente 250 gr de mantequilla clarificada necesarios para la salsa.

Por otro lado, reducimos el agua y el vino poniéndolo a cocinar  hasta que se reduzca a la mitad. Para hacer la salsa, usaremos las yemas de dos huevos limpias sin restos de clara, los pondremos en un bowl con la reducción de agua y vino una vez que se haya enfriado y una cucharada de zumo de limón. Batimos las yemas colocando el bowl a baño María, manteniendo todo a unos 55ºC, hasta conseguir una crema espumosa, moviendo continuamente las varillas, hasta que las yemas doblen su volumen. se debe batir suave pero constante.

Salsa holandesa

A continuación vamos añadiendo poco a poco la mantequilla clarificada que tendremos reservada, sin dejar de batir para que se produzca la emulsión. Una vez conseguida la salsa, añadimos la sal y opcionalmente, la pimienta y la cayena, junto a las otras dos cucharadas de zumo de limón, mezclamos con movimientos de forma envolvente para que no se nos corte.

Tenemos que conseguir dar a esta salsa una consistencia espumosa, mucho más ligera que la mayonesa. Una vez que esté lista, se mantiene la salsa al calor del baño María porque es una salsa inestable que se puede cortar. Esta salsa hay que hacerla en el momento, ya que no es fácil de recalentar. Una vez hecha debe conservarse caliente.

Antonio Quintero

Redactor creativo con más de 3 años de experiencia. Fiel amante de la gastronomía y los buenos sabores, disfruto compartir mis deliciosas recetas con los lectores. + info

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