A ver si te animas

Buñuelos de calabaza al estilo valenciano: fáciles y sin gluten

Recubiertos en azúcar y canela, estos buñuelos quedan sabrosos porque llevan puré de calabaza al que se le da forma con almidón de maíz. Se fríen en aceite de girasol, pero no por ello vayas a descartarlos como alternativa de entrada o aperitivo, incluso sirven para reuniones infantiles   

Recubiertos en azúcar y canela, estos buñuelos quedan sabrosos porque llevan puré de calabaza al que se le da forma con almidón de maíz. Se fríen en aceite de girasol, pero no por ello vayas a descartarlos como alternativa de entrada o aperitivo, incluso sirven para reuniones infantiles   

Se cuenta que estos buñuelos nacieron al calor de las Fallas de Valencia, en España, por allá por el siglo XVIII. A las damas valencianas se les ocurrió que mientras se quemaban los monigotes en las calles, se podría pasar el momento comiendo algo que fuera rápido, fácil y muy barato

Se rebozan en azúcar y canela

Al principio estos buñuelos no llevaban calabaza, ese ingrediente llegó mucho después de que los valencianos encontraran oportuno colocar buñoleras en la calle para hacer estas masas al instante y acompañarlas con chocolate caliente. Años después a alguien se le ocurrió hacer bunyols de carabassa y resultaron en una “comida rápida” dulce y perfecta para la época de Fallas.

Para hacer unos buñuelos de calabaza, pero versión sin gluten, vas a necesitar:

250 g de puré de calabaza (zapallo, auyama o ahuyama)
160 g de almidón de maíz (maicena)
50 g de azúcar moreno
1 huevo grande
16 g de polvo de hornear apto para celíacos (revisar receta al final)
Azúcar y canela, para rebozar 

¿Cómo se preparan?
Puedes cortar la calabaza y hornearla hasta que esté tierna y con ella puedes hacer un puré. La otra manera es hervir la calabaza, dejar que se cueza, la cuelas para escurrir el agua y haces un puré. Con el primer método queda mucho mejor y con más sabor y sustancia. Lo importante es hacer el puré.

Colocas en un recipiente el puré y le agregas el azúcar más la maicena y el polvo de hornear tamizados.

Bate el huevo y lo agregas a la mezcla anterior. Mezcla todo hasta que se hayan integrado. Haz bolitas con esa masa y las fríes en aceite de girasol bien caliente.

Cuando estén doradas las sacas de la sartén y las pones sobre toallas de papel absorbente y luego las rebozas en una mezcla de azúcar y canela.

Polvo de hornear apto para celíacos: mezcla bien 50 g de bicarbonato de sodio, 25 g de almidón de maíz y 50 g de cremor tártaro. Guárdalo en un frasco limpio con tapa, consérvalo en un lugar seco y fresco.

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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