A ver si te animas

Bizcocho portugués Nube de Algodón: extra suave y súper esponjoso ¡con 4 ingredientes y sin mantequilla!

Este es el famoso bizcocho portugués tradicional Pao de Lo, que debe su fama a lo esponjoso que queda. Tan célebre es, que es la inspiración del bizcocho japonés tan viral. Esta receta no lleva polvo de hornear, ni mantequilla. Aquí te decimos qué debes hacer para que quede esponjoso como una Nube de Algodón, que es como de manera contemporánea se le conoce  

Este es el famoso bizcocho portugués tradicional Pao de Lo, que debe su fama a lo esponjoso que queda. Tan célebre es, que es la inspiración del bizcocho japonés tan viral. Esta receta no lleva polvo de hornear, ni mantequilla. Aquí te decimos qué debes hacer para que quede esponjoso como una Nube de Algodón, que es como de manera contemporánea se le conoce  

Lleva los mismos ingredientes que el bizcocho Genovés, pero en distinta proporción y por eso queda con una textura tan suave y delicada. Anímate que aquí damos los trucos para que se esponje, además de un riguroso paso a paso. 

(Foto principal: Captura YouTube)

Queda esponjoso aunque no tiene polvo de hornear / Foto Captura YouTube

Los trucos para que esponje:

1. Cuando separes las claras, no les dejes restos de yema.

2. Tienes que batir bien las yemas y claras por separado, porque el aire esponjoso del bizcocho lo obtendrás de esta acción. Recuerda que no lleva polvo de hornear. El bizcocho levantará gracias a los huevos batidos.

3. No abras la puerta del horno antes de los 45 minutos. Si la mezcla que se está horneando experimenta un cambio de temperatura entonces colapsará y bajará.

Para esta receta fácil de bizcocho Nube de Algodón vas a necesitar:
8 huevos
230 g de azúcar 
Una cucharadita de vainilla
120 g de harina
1 pizca de sal (para las claras)

¿Cómo se prepara?
Enciende el horno a 160º C y engrasa y enharina un molde (preferible si es desmontable, como los de aro). Si puedes usar papel de hornear, mucho mejor: engrasas el molde y lo forras con papel, en el fondo y las paredes.

1. Separa las claras de las yemas. En un recipiente, pones las claras con una pizca de sal (para estabilizarlas y no se bajen tan rápido) y las bates (primero a velocidad baja y luego a máxima velocidad) hasta llevarlas a punto de nieve. Puedes hacerlo a mano, pero con batidora de varillas eléctricas lo harás en minutos.

2. En otro recipiente, bate las yemas con el azúcar y el toque de vainilla. También comienza con velocidad baja y luego auméntala. Esta mezcla debe quedar cremosa y pálida (las yemas perderán color a medida que se les incorpore aire) y debe duplicar su volumen.

3. Incorpora la harina, que debe estar tamizada, es decir pásala por un colador para que quede suelta. Agrégala a la mezcla de yemas poco a poco, por cucharadas e incorporándolas de manera envolvente con la ayuda de una espátula o cuchara. Cuando se convierta en una masa uniforme, es que vas a empezar a integrar las claras esponjosas, también de manera envolvente para que la mezcla quede espumosa.

Vierte la mezcla en el molde y empareja en la parte superior con la ayuda de una cuchara o espátula. Lleva al horno por 50 minutos. Siempre prueba introduciendo un palillo o brocheta en el centro, si sale limpio, el bizcocho está listo. Apaga el horno y deja la puerta entreabierta y después de 20 minutos, saca el bizcocho del horno y deja que termine de enfriarse a temperatura ambiente antes de desmoldar.
 

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

Más Noticias

Más Noticias