A ver si te animas

Atrévete a preparar esta mermelada de naranja con romero ¡sin azúcar!

Esta es una receta dulce para osados, porque es una mermelada sin azúcar. Obtiene todo su dulzor de los dátiles, que hay que hidratar y volver puré. Además, tiene el toque mediterráneo del romero y el acento picante del jengibre. Suena sofisticado y complicado. Pero no, esta receta audaz es muy fácil. ¡Prueba algo diferente!  

Esta es una receta dulce para osados, porque es una mermelada sin azúcar. Obtiene todo su dulzor de los dátiles, que hay que hidratar y volver puré. Además, tiene el toque mediterráneo del romero y el acento picante del jengibre. Suena sofisticado y complicado. Pero no, esta receta audaz es muy fácil. ¡Prueba algo diferente!  

De vez en cuando hay que salir de la rutina y probar sabores nuevos. Se trata de hacer algo así como entrenar el paladar. Con esta receta podrás hacer eso, porque es muy audaz: es una mermelada casera sin azúcar. Cuenta con lo dulce de la fruta que en este caso es la naranja y el dulzor de los dátiles secos.

A medida que se enfría, la mermelada se va espesando

Si te gustan los cítricos, el romero, el jengibre y los dátiles, esta es tu receta. ¡Atrévete!

Para esta mermelada de naranja con romero y jengibre vas a necesitar:
3 naranjas
8 dátiles secos sin semilla 
½ cucharadita de jengibre fresco rallado
½ cucharadita de canela molida
½ cucharadita de romero
1 cucharada sopera colmada de semillas de chía
2 cucharadas grandes de agua

¿Cómo se prepara?
Hidrata los dátiles: lo puedes hacer colocándolos en agua hirviendo por unos minutos.  Luego los trituras. Otra tarea que puedes hacer con antelación es presionar las semillas de chía con un mortero.

Pela las naranjas y retírales la parte blanca y las semillas. Córtalas en trozos y colócalas en una olla junto con los dátiles triturados, la canela, el romero y el jengibre. Como extra añade dos cucharadas soperas de agua, para evitar que la mezcla se pegue a la olla mientras empieza a cocinarse.

Tapa y cocina a fuego medio durante media hora. Revuelve de vez en cuando. Cuando retires del fuego, tritura la mezcla en un procesador o picatodo. Luego añade la chía, revuelve y deja enfriar a temperatura ambiente. No te preocupes si la ves muy líquida, porque a medida que se enfríe, la mermelada se irá espesando.

Receta vía auroravega.com
 

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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