A ver si te animas

Aprende a hacer pasta casera de espinacas: ¡receta fácil y deliciosa!

Esta es una receta fácil para hacer pasta en forma de cintas, pero igual la puedes estirar y hacer pasta rellena (con más espinaca con queso). Celebra este Día Mundial de la Pasta con este sencillo paso a paso: la pasta resultante se cocina en pocos minutos y te darás cuenta de que es más sabrosa que cualquier otra que hayas comprado. ¡Atrévete!

Esta es una receta fácil para hacer pasta en forma de cintas, pero igual la puedes estirar y hacer pasta rellena (con más espinaca con queso). Celebra este Día Mundial de la Pasta con este sencillo paso a paso: la pasta resultante se cocina en pocos minutos y te darás cuenta de que es más sabrosa que cualquier otra que hayas comprado. ¡Atrévete!

Si te atreves a hacerla para una reunión, confía en que si haces el paso a paso vas a lograr una pasta que dejará boquiabiertos a tus invitados. Así que te vas a anotar un tremendo éxito. Es de espinacas y no necesitas la máquina de estirar pasta.

Esta pasta se cocina en dos minutos

Para esta receta fácil de pasta de espinacas vas a necesitar:

100 g de espinacas frescas
250 g de harina
1 pizca de sal
3 huevos medianos

¿Cómo se prepara?
Lava las espinacas remojándolas en agua con un chorrito de vinagre por unos minutos. Luego, enjuágalas bajo el grifo con abundante agua. 

Pon suficiente agua en una olla a fuego medio. Cuando hierva, coloca las espinacas. Por un momento parará el hervor. Cuando vuelva a hervir, las dejas por un minuto y las retiras del fuego. Escurre bien las espinacas, incluso puedes exprimirlas para evitar el exceso de agua.

Licúa las espinacas y los huevos hasta que quede una mezcla uniforme.

Tamiza la harina en un recipiente y agrégale la sal y el licuado de espinacas. Empieza mezclándolas con una cuchara y luego sigue con las manos: puedes agregar más harina si la masa está muy floja o huevo (a partir de medio huevo) si está muy dura. La consistencia de la masa debe ser como de plastilina: maleable y que no se pegue a las manos (cada vez que se te pega a las manos, espolvoréale harina).

Cuando deje de pegarse a las manos, estará lista para reposar: haz una bola, tápala o envuélvela en papel film y la dejas media hora en la nevera.

Divídela en 3 porciones y estíralas con un rodillo, espolvoréalas con harina por encima. Enróllalas en torno al rodillo y ponlas sobre un paño de cocina y desenrróllalas. Esto sirve para probar la elasticidad de la pasta: no debe pegarse sobre ella misma

Deja que se sequen sobre el paño (así estiradas). Los bordes deben verse secos para poder enrollarlas como unas flautas y así puedes proceder a cortarlas a manera de cintas (tan gruesas o finas como desees). Sepáralas y para cocinar esta pasta, sólo debes arrojarla en una olla con agua hirviendo (debe estar hirviendo, no empezando a hervir). Déjala por uno o dos minutos y la pasta estará lista para comer (sí, se hace más rápido que la pasta industrial).

Agrégale la salsa que prefieras.

Aquí tienes otra receta de cintas de espinacas:

 

Karla Sofía Espinoza

Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en gastronomía. Enóloga de alma y enamorada de los postres. Mi súperpoder es preparar todo tipo de mousse y mi debilidad son las galletas. Mi lema es: nunca es demasiado chocolate+ info

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